sábado, 21 de julio de 2007

LAWRENCE STERNE. Tristam Shandy


Capítulo uno
Ojalá mi padre o mi madre, o mejor dicho ambos, hubieran sido más conscientes, mientras los dos se afanaban por igual en el cumplimiento de sus obligaciones, de lo que se traían entre manos cuando me engendraron; si hubieran tenido debidamente presente cuántas cosas dependían de lo que estaban haciendo en aquel momento: -que no sólo estaba en juego la creación de un Ser racional sino que también, posiblemente, la feliz formación y constitución de su cuerpo, tal vez su genio y hasta la naturaleza de su mente; - y que incluso, en contra de lo que ellos creían, la suerte de toda la casa podía tomar uno u otro rumbo según sus humores y disposiciones que entonces predominaran: _____si hubieran sopesado y considerado todo esto como es debido, y procedido en consecuencia,_____estoy francamente convencido de que yo habría hecho en el mundo un papel completamente distinto de aquel en el que es muy probable que el lector me vea.

[...]

Capítulo cinco
El quinto día de noviembre de 1718, que según la fecha ya establecida se aproximó a los nueve meses de calendario tanto como cualquier marido podría haber razonablemente esperado, -yo, Tristam Shandy, Caballero, fui traído a este ruin y desastroso mundo nuestro. ____Ojalá hubiera nacido en la Luna o en cualquiera de los planetas (a excepción de Júpiter y Saturno, pues nunca pude soportar los climas fríos), ya que no me podría haber ido peor en ninguno de ellos (si bien no respondo de Venus) de lo que me ha ido en este vil, sucio planeta nuestro__el cual, dicho sea con todo respeto, para mí que lo compusieron con pedazos y retales sueltos de los demás__;____no es que el planeta no esté bastante bien siempre y cuando uno nazca heredero de un gran título o de grandes propiedades; o pueda ingeniársrelas de alguna manera para ser llamado a ocupar cargos públicos y funciones llenas de dignidad y poder; ___pero ese no es mi caso___; ___y en consecuencia cada uno hablará de la feria según le haya ido a su mercancía; ___y por esta razón afirmo de nuevo que este es uno de los mundos más viles que jamás se hicieron; _pues en verdad puedo decir que desde el mismo instante en que empecé a respirar en él, y hasta ahora, en que apenas si puedo hacerlo debido a un asma que cogí patinando en Flandes con el viento de cara, _he sido el continuo juguete de lo que el mundo llama fortuna; y aunque no la difamaré diciendo que en más de una ocasión me ha hecho sentir el peso de algún mal grande o considerable, ___afirmo sin embargo, con la mayor ecuanimidad del mundo, que en todas las etapas de mi vida y a cada vuelta o esquina en que podía haberse portado bien conmigo, la descortés Duquesa me ha obsequiado con una andanada de lances tan infaustos y desgracias tan dignas de conmiseración como las que HÉROE alguno, por pequeño que fuera, haya sufrido jamás.

LAWRENCE STERNE, Tristam Shandy, 1760. Traducción de Javier Marías