sábado, 28 de abril de 2007

Juan Ramón Jiménez

Vino primero pura,
vestida de inocencia;
y la amé como un niño.

Luego se fue vistiendo
de no sé qué ropajes;
y la fui odiando sin saberlo.

Llegó a ser una reina
fastuosa de tesoros...
¡Qué iracundia de yel y sin sentido!

Más se fue desnudando
y yo le sonreía.

Se quedó con la túnica
de su inocencia antigua.
Creí de nuevo en ella.

Y se quitó la túnica
y apareció desnuda toda.
¡Oh pasión de mi vida, poesía
desnuda, mía para siempre!
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ, "Poesía", Eternidades, 1918

"El poder de la cultura, y más aún del cultivo, debe consistir, me parece a mí, en cambiar sencillez por sencillez, hasta llegar al hombre más completo; inocencia primitiva por conciencia última. Si cada vez se desarrolla más o mejor el cuerpo, ¿por qué no se ha de desarrollar mejor y más cada vez el espíritu? El espíritu no es todo el espíritu desde el primer instante. Y si se inventan tantas cosas científicas, útiles para la vida práctica, ¿por qué la poesía no se ha de considerar invento sucesivo para la vida íntima?"
J.R.J., La corriente infinita, publicado en 1961

«EN fondo de aire» (dije) «estoy»,
(dije) «soy animal de fondo de aire» (sobre tierra),
ahora sobre mar; pasado, como el aire, por un sol
que es carbón allá arriba, mi fuera, y me ilumina
con su carbón el ámbito segundo destinado.

Pero tú, dios, también estás en este fondo
y a esta luz ves, venida de otro astro;
tú estás y eres
lo grande y lo pequeño que yo soy,
en una proporción que es ésta mía,
infinita hacia un fondo
que es el pozo sagrado de mí mismo.

Y en este pozo estabas antes tú
con la flor, con la golondrina, el toro
y el agua; con la aurora
en un llegar carmín de vida renovada;
con el poniente, en un huir de oro de gloria.
En este pozo diario estabas tú conmigo,
conmigo niño, joven, mayor, y yo me ahogaba
sin saberte, me ahogaba sin pensar en ti.
Este pozo que era, sólo y nada más ni menos,
que el centro de la tierra y de su vida.

Y tú eras en el pozo májico el destino
de todos los destinos de la sensualidad hermosa
que sabe que el gozar en plenitud
de conciencia amadora,
es la virtud mayor que nos trasciende.

Lo eras para hacerme pensar que tú eras tú,
para hacerme sentir que yo era tú,
para hacerme gozar que tú eras yo,
para hacerme gritar que yo era yo
en el fondo de aire en donde estoy,
donde soy animal de fondo de aire,
con alas que no vuelan en el aire,
que vuelan en la luz de la conciencia
mayor que todo el sueño
de eternidades e infinitos
que están después, sin más que ahora yo, del aire.
J.R.J., "Soy animal de fondo" de Dios deseado y deseante, 1949

"Las otras de arte son obra del espíritu, y no son inmediatamente perfectas en su especie como los productos de la naturaleza. Las artes tienen un comienzo, un crecimiento, una perfección y un fin; crecen, florecen y degeneran"
G.W.F. HEGEL, Estética


Los dioses no tuvieron más sustancia que la que tengo yo.
Yo tengo, como ellos,la sustancia de todo lo vivido y de todo lo por vivir.
No soy presente sólo, sino fuga raudal de cabo a fin. Y lo que veo,
a un lado y otro, en esta fuga ( rosas, restos de alas, sombra y luz) es sólo
mío, recuerdo y ansia míos, pensamiento, olvido. ¿Quién sabe más que yo, quien, qué hombre o qué dios puede, ha podido, podrá decirme a mí qué es mi vida y mi muerte, qué no es?. Si hay quien lo sabe, yo lo sé más que ése, y si quien lo ignora, más que ése lo ignoro.
J.R.J., Fragmento de Espacio, 1941-1954