miércoles, 18 de abril de 2007

MARGARET ATWOOD, El asesino ciego


"Ayer fui al médico por lo de los mareos. Me explicó que mi corazón estaba bastante deteriorado, como si yo no lo supiera. A pesar de todo, parece que no voy a vivir para siempre; cada vez me encogeré más y me pondré más gris y polvorienta, como el genio de la lámpara. Hace mucho tiempo murmuré 'Quiero morir', y de pronto me doy cuenta de que ese deseo se verá irremediablemente cumplido, y más pronto que tarde. No importa que haya cambiado de idea al respecto"

"El cementerio tiene una puerta de hierro forjado con una voluta en arco encima y una inscripción: 'Aunque camine por el valle en sombras de la muerte no temeré el mal, porque Tú estás conmigo.' Desde luego, parece más seguro siendo dos; pero 'Tú' es un personaje escurridizo. Cada Tú que he conocido tiene su propia manera de esfumarse. Desaparecen del mapa o se vuelven pérfidos, o caen como moscas y entonces, ¿dónde te encuentras?
Pues exactamente aquí."