miércoles, 18 de julio de 2007

Si me llamaras...

¡Si me llamaras, sí;
si me llamaras!
Lo dejaría todo,
todo lo tiraría:
los precios, los catálogos,
el azul del océano en los mapas,
los días y sus noches,
los telegramas viejos
y un amor.
Tú, que no eres mi amor,
¡si me llamaras!
Y aún espero tu voz:
telescopios abajo,
desde la estrella,
por espejos, por túneles,
por los años bisiestos
puede venir. No sé por dónde.
Desde el prodigio, siempre.
Porque si tú me llamas
- ¡si mi llamaras, sí; si me llamaras! -
será desde un milagro,
incógnito, sin verlo.
Nunca desde los labios que beso,
nunca
desde la voz que dice: "No te vayas."

PEDRO SALINAS, La voz a ti debida, 1934